La enfermera Greissy Hernández fue enviada a prisión después de haber confesado el asesinato de su compañero sentimental, afirmando que lo hizo porque estaba aburrida de los abusos que cometía el hombre contra ella y sus hijos. 
El hecho se registró en el barrio La Pradera de Barranquilla, el pasado 8 de julio, cuando la mujer tomó el arma blanca y aprovechando que su esposo dormía le propinó 10 puñaladas, que le causaron la muerte. 
“Me dejé llevar por el dolor, después de que él me agredió yo igual lo hice. No debí hacerlo, pero cabe recalcar que él les pegaba a mis hijos, los niños saben y lo dicen, que él también abusaba de la última nena”, confesó Hernández.
La víctima es Jhon Acosta Castillo, contador de profesión y acordeonero.

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